Plan de Iguldad Entre Hombres y Mujeres

La igualdad es un derecho básico que recoge el funcionamiento de las sociedades democráticas. La constitución recoge como derecho de los españoles y las españolas la igualdad efectiva, reconociendo que todas y todos somos iguales ante la ley, sin que pueda haber discriminación por razones de sexo, religión, raza o cualquier circunstancia personal o social. Introducción.

La defensa de la igualdad entre hombres y mujeres parte del principio de que las mujeres, como ciudadanas, deben ser tan libres como los hombres a la hora de decidir y ejercer papeles sociales y políticos.

Esta perspectiva, que se ha denominado derecho a la igualdad, se fundamenta en la firme convicción de que no es posible la libertad sin igualdad y esta requiere la eliminación de las barreras de la discriminación y el prejuicio. Hay que hacer posible que la igualdad pueda alcanzarse a través de la educación, partiendo de la base de igualdad de oportunidades entre ambos sexos.

Se considera, por tanto que el ofrecer igualdad en la educación a los dos sexos es condición necesaria para que las potencialidades individuales de mujeres y hombres puedan estimularse y desarrollarse. Pero no es igualitario, ni por tanto justo, tratar del mismo modo a quienes son diferentes, ni obviar las diferencias aplicando modelos igualitaristas.

Tenemos que recordar que hasta hace poco tiempo los papeles sociales marcadamente diferenciados limitaban a las mujeres al espacio doméstico y su educación, cuando se considero de interés, prepararlas para el mejor cumplimiento de esa única y exclusiva función social. De este modo, desde los orígenes de nuestro sistema educativo, el tratamiento de las niñas fue marcadamente diferente. Esto aunque parezca mentira, ha pervivido hasta los años 70 en que comienzan a desaparecer los signos más evidentes de la diferenciación entre sexos.

Sin embargo no será hasta mediados de los 80 cuando se cuestione el modelo y se ponga de manifiesto como el sistema educativo reproduce por diversas vías, de forma invisible, modelos y papeles sociales diferentes para las chicas y para los chicos.

Son muchos los logros alcanzados en los últimos tiempos en la consecución de la igualdad entre hombres y mujeres, pero no los suficientes, aun se evidencian hechos y situaciones que denotan que no se ha conseguido la igualdad real y efectiva entre los dos sexos.

Es una realidad que las relaciones desiguales perviven a pesar de los indiscutibles avances. Es un hecho la violencia de género, fenómeno social que no es nuevo pero sí que se manifiesto abiertamente con la consiguiente alarma social ya que vulnera el derecho a la vida de las mujeres. Dicha violencia pone de manifiesto que, tras los cambios formales, perviven las formas de dominación de los hombres sobre las mujeres.

La progresiva incorporación al trabajo remunerado y el acceso a casi todos los ámbitos de la vida pública de las mujeres en las últimas décadas, ha provocado una importante transformación del modelo tradicional de la mujer, mientras los varones, en su caso, han percibido estos cambios como pérdidas de sus privilegios y los han vivido con resistencia.

Si bien es cierto que la educación escolar hoy no es ni puede ser la solución a todos los problemas sociales ,no deja de ser , sin embargo, el espacio privilegiado para la construcción de una nueva ciudadanía, para formar desde la infancia en la convivencia pacífica y fomentar la reflexión crítica sobre las desigualdades entre los géneros.

La coeducación significa hoy impulsar una serie de medidas y actuaciones educativas que se dirigen al conjunto de la comunidad, porque educar en igualdad a hombres y mujeres, a chicos y chicas requiere una intervención tanto sobre unos como sobre otras para corregir así los desajustes producidos por los cambios desiguales en los papeles tradicionales, conciliar intereses y crear relaciones de género más igualitarias y conseguir que todas las personas dispongan de la formación , como puede ser el conocimiento y las habilidades que les permitan responder a sus responsabilidades.

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